Testimonio de Ángel y Alicia, Paysandú

Corría el año 2000, cuando por razones de enfermedad, el matrimonio visitaba con frecuencia la Gruta del Padre Pío, existente en la Estancia la Aurora (Salto). Fue así, que un domingo en el que rogaban, sintieron un profundo aroma a flores, percibiendo la manifestación del Padre Pío en sus súplicas.

Desde ese momento supieron que debían hacer un cometido, una obra, una acción, en agradecimiento y para que todos supieran lo milagroso que es el Padre Pío.

Llevó unos años aclarar cuál sería esa obra, hasta que en 2010, Ángel expresa la idea de construir una gruta en el campo de su propiedad (familia De Benedetti- Gallo). Luego de consultar al Sacerdote Carlos Silva si era posible concretar tal misión, y de obtener una respuesta positiva para ello, se continúa insesantemente con el cometido de cumplir esa promesa que ya se había aferrado a la mente y corazones del matrimonio.

En primera instancia, Ángel se contacta con la Religiosa, Hermana Clarisa, escultora, radicada en Montevideo, quien comenzara a modelar la imágen que le llevaría, de acuerdo a sus expresiones, varios años concretarla. Pero no llegó a realizarla, puesto que una enfermedad en las manos de la Religiosa y un impresvisto en el modelado, llevaron a dar respuesta negativa a la propuesta, dejando un vacío. “Reza, espera y no te preocupes. La preocupación es inútil. Dios es misericordioso y escuchará tu oración…La oración es la mejor arma que tenemos; es la llave al corazón de Dios. Debes hablarle a Jesús, no solo con tus labios sino con tu corazón. En realidad, en algunas ocaciones debes hablarle solo con el corazón…” Padre Pío.

Pasaba el tiempo, y se seguían sorteando obstáculos para cumplir con el cometido. Fue así que en un viaje de placer, Alicia comenta con una señora, dicha promesa y las dificultades para encontrar un escultor que aceptara realizar la obra. Esta compañera de viaje expresa que un escultor de la ciudad de Paysandú modeló una imágen que fuera colocada en el Departemento en que ella vivía (Tacuarembó).

Por obra de Dios, Alicia, sin saber más que el apellido de la señora con quien se encontrara en el viaje, tiende comunicaciones telefónicas hasta dar con ella, quien brinda el número de contacto de dicho escultor.

En 2015, localizaron al escultor definitivo, Ignacio Colombo, quien atendió las intensiones de Ángel, desarrollando el esculpido en pocos meses. El 17 de diciembre de 2015, la imagen del Santo Padre Pío, de unos 80 cm de altura, fue colocada en el Atrio de la Parroquia Santa Teresita del Niño Jesús, de Quebracho, en espera de la construcción de la gruta que la acogería.

El 13 de setiembre de 2017 se ofreció la labor de construcción de la gruta a un vecino del establecimiento, Gustavo Sanders, el que aceptó cordialmente. Luego de recoger piedras en la zona de Colonia Ross de Ogger (campo de Nelson Gallo) y en Arroyo Malo (en el propio campo donde se levantaría la gruta), considerando las indicaciones del Padre Carlos Silva y el consentimiento de la familia, el 7 de noviembre de 2017 se pone en construcción la obra, la cual se culmina el 22 de diciembre del mismo año, un día antes de su inauguración.

Simultáneamente con esta obra, el Alcalde de Villa Quebracho, Mario Bandera, colabora con el diseño e implementación del parque, efectuando la plantación de palmeras para tal fin.

El 23 de diciembre de 2017, el Padre Carlos Silva celebró la Santa Misa con la bendición de la estatua, en el “Parque Padre Pío” de Arroyo Malo, con la presencia de apróx. 250 peregrinos, devotos de San Pío, que se acercaron desde distintos Pueblos de la campaña y ciudad, tanto de Paysandú, como de Departamentos vecinos.

Fue una celebración humilde, con agradecimientos, poemas y danzas alabando al Señor, quedando inaugurada otra obra de evangelización dirigida a la comunidad “No hay tiempo mejor empleado que el que se invierte en santificar el alma del prójimo…” P. Pío

 

Tomado de libro escrito por Patricia de Benedetti. DESCARGAR LIBRO