Testimonio de Comunidad Padre Pío de Baltasar Brum, Artigas

Aquel día de julio de 2005, muy frío pero soleado, el pueblo se había congregado entorno a la vieja Estación, precisamente en la plazoleta de enfrente, donde niños, hombres y mujeres, esperaban ansiosos la inauguración del primer monumento de la localidad, el del Esquilador, icono del trabajo de estas tierras.

Sisi con su pequeña en brazos miraba el desarrollo del evento. Después de un cálido saludo Daniela, una joven de la localidad, comenta al pasar:

“Voy a hablar con ese hombre — refiriéndose al escultor- a ver si me hace un Padre Pío para mi casa”.

De pronto, como si las palabras le salieran desde el alma, como si la voz fuera de otra persona, Sisi le
responde:

“ Y si hacemos uno para el pueblo???

El rostro de Daniela cambia, se ilumina, no tuvo señal de dudas, y movida por una misteriosa fuerza, ya habla con Goitía, el escultor, un uruguayo que estaba radicado en la Barra del Cuareim — Brasil, con el Padre José, el Sacerdote que venía a dar Misa en la Capilla Nuestra Señora del Carmen, patrona de la comunidad, quien brinda todo su apoyo.

Los cinco mil pesos, una pequeña fortuna en ese momento, se juntó rápidamente porque amigos, vecinos, personas que no se las conocían y hasta de otras localidades comenzaron a enviar donaciones. Aquella utopía, aquel sueño demasiado bello de dos mujeres movidas por la fe inquebrantable hacia el Padre Pío, se transformó en una realidad cuando llega la estatua a Brum en una camioneta, traída por fieles y depositada en la Capilla.

En Setiembre de 2006, con una gran Procesión la imagen del Padre Pío recorrió las calles del pueblo
desde la Capilla hasta la gruta construida por el Municipio. Encabezó la misma el Padre José quien
en una emotiva misa rodeado de una multitud de fieles quedó inaugurada la misma.

Comunidad Padre Pío de Baltasar Brum