Testimonio de Nelly Fernández de Bacigalupe Carmelo 15.5.86, Colonia

Deseo por medio de ésta, dar a conocer una gran gracia obtenida por la intercesión de nuestro querido
Padre Pío de Pietrelcina.

El día 21 de noviembre de 1985 nuestra ciudad de Carmelo fue azotada por un terrible e inusual tornado,
que provocó ingentes daños y víctimas.

Mi esposo se encontraba desempeñando su labor diaria en su taller mecánico, cuando el techo del mismo fue arrancado por el fuerte viento y algunas paredes se derrumbaron, provocando gran pánico, un muerto y varios heridos de gravedad, entre los cuales mi
esposo, quien quedó sepultado bajo los escombros.

Fue algo terrible, nunca visto antes, y, rogamos a Dios, no vuelva a repetirse nunca más.

Podrán imaginar lo que esto significó para nuestra familia, con una hijita de cinco años de edad, y de
humilde condición.

A mi esposo le fue amputada de inmediato una pierna y fue internado en el servicio de terapia intensiva,
donde permaneció por espacio de quince largos días con riesgo de vida.

Durante eso días una señora amiga me llevó al hospital una estampita con reliquia del Padre Pío y me
instó a rezarle, solicitando su intercesión en favor de mi marido. Así lo hice, con inmensa fe en la
misericordia de Dios, en la bondad de la Virgen Stma, y en la intercesión del Padre Pío.

No obstante la gravedad del caso, el milagro se produjo.

A pocos días de iniciadas las súplicas al querido Padre, comenzó a bajar la infección y mi esposo salió de peligro. Dos meses después le dieron de alta y hoy está en casa, en espera de la prótesis que le permitirá hacer una vida normal y retomar su trabajo.

Por todo esto deseo manifestar nuestra inmensa y profunda gratitud hacia el venerado Padre Pío, por su
ayuda e intercesión, y encomendar a todos una gran fe en Dios nuestro Señor y en la eficaz protección de
su Siervo.

Atentamente,
Nelly Fernández de Bacigalupe Carmelo 15.5.86