Testimonio de Raquel Martuchelli Partido Norte (Maldonado), Maldonado

Es en un momento de gran regocijo que les escribo para hacerles llegar mi inmensa gratitud hacia Dios
nuestro Señor y al amado Padre Pío.

Un año atrás mi padre, Carlos Martuchelli, comenzó a sentir fuertes dolores en todo su cuerpo. Fue
atendido por distintos especialistas, pero todos los tratamientos fueron ineficaces. Empeoraba día a día,
cada vez más delgado, demacrado y sin fuerzas ni siquiera para poder caminar, hasta que fue necesario
internarlo.

Se le efectuó entonces una punción medular y el diagnóstico fue “Leucosis mieloide aguda”

Desahuciado por el especialista, que le dio una o dos semanas de vida, creíamos enloquecer, no
podíamos comprender porque debíamos perderlo tan joven, ya que sólo tiene 46 años de edad.

Sufrí un ataque de nervios terrible. Fueron día horribles, sólo Dios conoce cuánta angustia pasamos.

Fue entonces cuando Dios puso en mi camino una buena mujer, que me animó a tener fe en la
misericordia de Dios y a encomendar a mi padre a la intercesión del Padre Pío de Pietrelcina. Y así lo hice
con gran fe, llena de esperanza, casi con la certeza de que nos habría escuchado.

Hace tan sólo seis meses de ese día providencial y hoy puedo decirlo con toda gratitud y júbilo:

Mi padre se ha Curado y te lo debo a ti, Padre Pío de Pietrelcina, a tu ayuda y a tu oración ante Dios nuestro
Padre. Gracias, muchísimas gracias por haber escuchado mis preces y por habernos alcanzado de Dios, esta
gracia infinita.

En fe,
Raquel Martuchelli Partido Norte (Maldonado)